BRASIL
Nueva orden de paralización para Belo Monte
28/08/2012
Justicia ordena suspender construcción de hidroeléctrica por falta de consulta a comunidades indígenas afectadas.
Una vez más, una corte de justicia ordenó paralizar la construcción de la controvertida central hidroeléctrica de Belo Monte, sobre el río Xingú, en el nororiental estado de Pará.
El 13 de agosto, el Tribunal Regional Federal de la Primera Región, con sede en Brasília, la capital, decidió revocar la licencia de esta obra, prevista para convertirse en la tercera hidroeléctrica más grande del mundo, después de Tres Gargantas en China, e Itaipú, que comparten Brasil y Paraguay, y estableció una multa de 500,000 reales diarios (US$248,000) si el Consórcio Norte Energia, a cargo de la construcción de la hidroeléctrica, se niega a acatar la orden.
El fallo considera que Belo Monte no respeta la Constitución ni el Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) al no haber realizado una consulta previa, libre e informada a las comunidades indígenas afectadas.
“La Constitución Federal y el Convenio de la OIT dicen que el Congreso Nacional debe hacer una consulta con los pueblos tradicionales impactados antes de autorizar cualquier programa de explotación de recursos existentes en sus tierras”, manifestó el magistrado Antônio de Souza Prudente, relator de la corte. “Al contrario, diputados y senadores aprobaron el decreto que permitió el inicio de las obras, previendo una consulta póstuma y no previa. Los pueblos indígenas deben ser oídos y respetados”.
El gobierno siguió adelante con este proyecto de US$13 millardos a pesar de que, en octubre del año pasado, un juez de Pará ordenó la paralización de la obra señalando efectos negativos sobre la pesca artesanal, y en abril último la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), perteneciente a la Organización de Estados Americanos, emitió una nueva notificación al gobierno acerca de los impactos de Belo Monte sobre los pueblos indígenas amazónicos. Un año antes la CIDH había otorgado medidas cautelares a favor de las comunidades nativas de la cuenca del río Xingú y solicitado al gobierno que suspendiese la obra hasta realizar una consulta a los pueblos afectados, pedido que fue rechazado.
El Consórcio Norte Energia manifestó en un comunicado que se realizaron las consultas y que se respetó la opinión de las comunidades.
La represa inundará 500 km² de bosques amazónicos y afectará a 66 municipios principalmente indígenas. El gobierno de la presidenta Dilma Rousseff sostiene que la hidroeléctrica ayudará a satisfacer la creciente demanda de energía del país.
El ministro de Energía, Edison Lobão, declaró que el gobierno espera la reanudación de las obras en el más breve plazo.
“Si no conseguimos una solución rápida, tendremos un problema grave que no es bueno para nadie”, dijo Lobão. “Si perdemos la ventana hidrológica perderemos un año en la construcción de Belo Monte; eso tendrá un costo para todo el pueblo brasileño”.
La central tendrá una capacidad máxima de generación de energía de 11 megavatios/hora y se tiene previsto que la primera turbina entre en funcionamiento en el 2015 y la última en el 2019. —Noticias Aliadas.
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